Este libro intenta dar cuenta del campo vasto, complejo, multidimensional, de los movimientos sociales en educación. Pretende romper con los esquemas monolíticos y hasta cierto punto restringidos en el análisis de la educación, pero también con los movimientos sociales. Es una apuesta por un aprendizaje mutuo.

Las luchas no se circunscriben a lo que ocurre en el sistema educativo nacional, lo exceden tanto en lo relativo a los participantes como en los motivos, las reivindicaciones, las formas de organización, las prácticas de resistencia, los modos de expresión y, también, por la creación de otros modos educativos, los otros objetos educables, los otros objetivos de la educación y, por si fuera poco, lo que se encuentra más allá de la educación, los procesos cognitivos sociales, los vínculos con otras luchas ecologistas, diversidades, derechos humanos; otros contingentes: un ejército que renuncia a la lucha armada, un sindicato que plantea otras educaciones, grupos subalternos que crean otros modos universitarios. De todo esp trata este libro, una segunda llamada para elaborar la necesaria cartografía de los movimientos sociales y la educación en nuestro país.