La gestión de las violencias comprende un abanico multiforme de objetos de intervención, objetivos de regulación, medios de acción, organismos responsables y formas de institucionalización. Esa es la gestión realmente existente, la que se da en las escuelas y las comunidades educativas, más allá o más acá de las acciones es- tatales, a partir de las experiencias, conocimientos y problemáticas de los actores educativos. La gestión en proceso puede partir de las recomendaciones o acciones oficiales, pero también sobrepasarlas, sortearlas, adaptarlas o crear unas nuevas. Esa es la gestión que debe atenderse para acercarse al cotidiano escolar, horizonte conceptual y pragmático en el que ocurren las acciones violentas.

En este marco se concibe el presente texto. Un estudio de las diversas formas de gestión de las violencias escolares a partir de las acciones inmediatas, de las tareas, resultados, problemas y expe- riencias que se realizan en las escuelas. El modo cómo se gestionan las prácticas violentas en las escuelas, a partir de algunos programas específicos (Mochila Segura, Seguridad Escolar, DARE, Noviolencia), pero también las acciones de los gestores más allá de los programas, en el caso de las supervisoras de educación preescolar o de secundarias de Iztapalapa. Por ello, se intenta seguir, analizar y reportar el funcionamiento efectivo de los programas, de ir a la escuela, la zona escolar, la región, para ver cómo se están concibiendo, atendiendo y gestionando los problemas de la violencia, de las violencias escolares por parte de los mismos actores educativos: el director, la supervisora, los orientadores, las maestras responsables de los programas, los padres de familia, los visitadores, los vecinos y los estudiantes