En la primera parte del libro se  discute la novedad histórico-política de la estatalización, en relación a los procesos descentralizadores; en la segunda, identificamos algunas tendencias de los cambios institucionales y organizacionales, luego los el modo en que las entidades federativas realizan la recepción/innovación/traducción/adaptación de los programas federales o la creación de proyectos educativos de ámbito local y regional. Se trata, como se puede advertir, de un primer esbozo de utilización empírica de un modelo de análisis de las fuerzas desatadas por la federalización, las que dan contenido y proyección a la estatalización educativa en México.